viernes, 11 de abril de 2014

Vida

Vida, ¿tan cruel es tu designio? ¿Tan fuerte es tu capricho, que hoy me matas una vez más? Por favor, deja que mi cabeza hable. Deja que hable mi cabeza, que el corazón es solo un músculo o poco menos. Solo te pido un último regalo, un premio consuelo, una gracia antes del deceso.
He resistido y luche; caí y me levante. Pero hasta el mas valiente fénix se queda sin cenizas de donde renacer. He dejado de soñar, he dejado de pensar. Solo me queda esperar a que me des tu estocada final.
Esa gloria que jamás pude alcanzar, reservada solo para pocos, hoy queda en la memoria como aquello que jamás logré alcanzar.
Cansado de vivir a la sombra de lo que fui, o soñé ser, hoy solo me queda existir. Solo seré los vestigios del hombre que hasta hoy existió. Un puñado de recuerdos e ilusiones, que permanece inerte a la espera de su oportunidad de regresar. A la espera de vivir y ser feliz una vez mas.